jueves, 17 de agosto de 2017

¡Vacaciones!

Queridos seguidores, ¡nos vamos de vacaciones! 



Qué bruta soy, sin preliminares ni nada. Pero la verdad es que sí, que necesito un pequeño descanso en el blog hasta septiembre. Por un lado, muchos de vosotros estáis también desconectados del mundo online y os perderíais muchas reseñas o publicaciones interesantes que pusiese en este mes. Por otro lado, julio ha sido demasiado intenso y el Premio Literario de Amazon me ha dejado completamente agotada. Me he llevado algunas decepciones, he trabajado a destajo y me he pegado una panza a leer (todavía estoy en ello) que ha desinflado mis energías. Como siempre, tengo muchísimas ideas en mente para la nueva temporada, y si sigo en Blogger no voy a ser capaz de aguantarme hasta septiembre, así pues, he aquí otra razón para descansar un poco y dejar de ser una workaholic total. 


Pero antes de irme, quiero que sepáis que no estáis solos. Podéis escribirme en cualquier momento a evafrairo@gmail.com y, aunque las redes sociales que salen en la imagen tendrán una actividad mínima (casi nula), os facilito mi perfil de Instagram personal por si queréis cotillear mi vida: @evagirasole. Estoy pensando, también, si mantener la página de Facebook... Quienes seáis administradoras de esta red social sabréis que es muy difícil mantenerlas con buen tráfico y conlleva mucho tiempo. ¿Qué haríais vosotros?

Mientras tanto, podéis descubrir rincones secretos de mi blog como La Reina Curiosa (en septiembre tendréis una nueva publicación para esta sección con la que os sentiréis identificados), Baby Reina (para deleitar a los peques de vuestra casa con buenas lecturas), La Torre del Cómic (si deseáis cambiar de registro literario estas vacaciones) o Filmoteca Real (donde habrá reseña de una película que me ha rallado mucho).

Y, ¿conocéis La Sala de Espejos? Echad un vistazo porque encontraréis personajes muy interesantes en ella. Después tengo secciones que me plantearé si sobran o no... Como por ejemplo, Prensa en la Corte y Novedades Literarias. ¿Quizás se pueden fusionar todo en Prensa? ¿Qué opináis? Lo que sí estrenaré serán dos nuevas páginas: Muy, Muy Lejano y La Reina Descalza. ¿Qué contenido tendrán cada una?

En septiembre habrá sorteos para agradeceros que sigáis aquí, conmigo, una etapa más. Además, es el mes de mi cumpleaños. También tenéis a vuestra disposición mi club de lectura, donde conoceréis una familia literaria de las mejores que hay por el mundo bloggeril (¡qué voy a decir yo!), conseguiréis libros free y participaréis en un montón de actividades. Abro las puertas a nuevos integrantes terminado el verano y aunque tenéis que participar en alguna actividad previa antes de formar parte de él definitivamente (para conocerte y que nos conozcas), estoy segura de que acabarás en nuestras filas.

Si eres un autor/a, puedes ponerte en contacto conmigo para que te ayude en la promoción de tu libro. Me encanta pensar iniciativas que os ayuden y mejorar aquellas cosas estancadas que imposibilitan el desarrollo de tu obra entre los lectores. Así pues, coge mi mail y escríbeme en cualquier momento.

Y por último, las reseñas. Tenéis un banco de reseñas donde elegir la que puede ser vuestra próxima lectura. Por mi parte, quedan paradas las valoraciones hasta que vuelva de mi descanso. Habrá aluvión de reseñas en septiembre, ¡prepárense! Porque lo que no voy a dejar es de leer libros. 

Esto es todo. Agradezco muchísimo si os unís a mis seguidores o bien, os suscribís por e-mail. He conocido a personas fantásticas por estos lares, y estoy muy agradecida a mi Reina por haber aparecido en mi vida, ya que cada vez estoy más segura de que yo no la he creado a ella, sino que ella me ha creado a mí.

¡Prometo volver con las pilas recargadas! Os echaré de menos, así pues, me pasaré a saludaros por vuestros blogs durante este periodo.


Atentamente,



lunes, 14 de agosto de 2017

Reseña: Custodia Compartida.

Hace tiempo que no trato nada sobre este género, pero hoy os traigo un cómic de humor, sobre un tema tan costumbrista como la vida de una niña cuyos padres están separados, mejor dicho, mal separados. Se trata de Custodia Compartida, un tomo recopilatorio que ha publicado Dibbuks con algunas de las mejores historias dibujadas por Pablo Velarde, más conocido como Judas por sus trabajos en la revista satírica El jueves.




¿Por qué decidí leer Custodia Compartida? Soy bastante fan de El Jueves en general, no de todas las historias ni de todas las épocas, pero sí que seguía bastante a los dibujantes que abandonaron la revista tras el escándalo de la censura ocurrido en 2014, sobre todo de Albert Monteys y Manel Fontdevila. Por ellos fundamentalmente compraba la revista y así tropecé con otras series interesantes como Silvio José, de Paco Alcázar, Federik Freak, de Rubén Fdez o los Ranciofacts de Pedro Vera. Así fue como conocí también esta Custodia Compartida de Judas.

Por eso, cuando vi el recopilatorio que lanzaba Dibbuks, me pareció la forma perfecta de volver a disfrutar de ella, porque me encantan los recopilatorios llenos de viñetas sobre mis personajes preferidos. Es el mejor atracón que uno se puede dar.

¿Cómo es la lectura de Custodia Compartida? Sin duda, Custodia Compartida nos hará pasar un rato muy divertido, a la altura de la mejor época, desde mi punto de mi vista, del humor de El jueves. Lo que Pablo Velarde expone aquí, son las vivencias y ocurrencias de una niña, hija de padres divorciados que se llevan fatal. Y fruto de eso, es más madura que la mayoría de la gente que la rodea, incluso en ocasiones, que sus profesores y otros adultos que, se supone, deben cuidar de ella. Pero al tiempo, es una niña que quiere jugar y que necesita el amor de sus padres.

Personalmente, me gustan mucho las historias narradas desde el punto de vista de los niños. Sé que lo he repetido cien veces, pero yo me inicié en la lectura con El Principito, seguí con El Pequeño Nicolás, de Goscinny, y más tarde disfruté las aventuras de Manolito Gafotas y la lúcida e inocente acidez de Mafalda, al tiempo que, en lo televisivo, me convertía en fan de los Rugrats. Con semejante currículum a las espaldas, debo decir que, leyendo Custodia Compartida, he encontrado ese toque de sabiduría descarada que sólo se encuentra en las historias contadas por niños. En este caso, añadiendo un ingrediente más: que los protagonistas sean niños que además deben luchar contra situaciones adversas, injustas, incluso ridículas. Los hogares de Mafalda o El Pequeño Nicolás, eran estables y llenos de amor; el de Custodia no lo es.

Normalmente en las obras de humor se recurre a la exageración para mover a la risa, pero en este caso no suele ser necesario. En la mayoría de historietas, lo que vemos es una reacción cómica por parte de Custodia, a una situación que muchos niños viven en su día a día, cuando el “¿a quién quieres más, a mamá o a papá?” deja de ser una pregunta hueca, para convertirse en un quebradero de cabeza a los 7 años. 

Custodia Compartida pone de relieve el complicado mundo de los niños que deben crecer demasiado deprisa, para poder así gestionar los egos de unos padres que son más niños que ellos, y enfrentarse a unas batallas en las que no tienen ninguna culpa ni nada que ganar. Y he aquí el mayor mérito de Judas: haber creado un personaje de tal carisma, que consigue enfrentarnos con una sonrisa a un tema que, por lo general, no tiene ninguna gracia.


¿Volverías a leer algo de Pablo Velarde/Judas? Desde luego que sí, porque se trata de un historietista más que interesante, y ha mantenido siempre una importante carga de crítica social en su obra, más allá de su trabajo en El Jueves. Cuenta con obras tan recomendables como, Quintín Lerroux, Rafalito Matador o el comic-book The Sinkiller
Y a vosotros, ¿os interesan los cómics sobre temas de denuncia social, o preferís otro tipo de géneros?

Reseñado por Javier Arroyo (Yeivit). Ilustrador y diseñador gráfico del blog.

domingo, 6 de agosto de 2017

Reseña: Crónicas de Gabriel. En Búsqueda de la Verdad.

Queridos reyes y reinas, ¿cómo va el veranito? Ya está aquí agosto y comienza la cuenta atrás para que terminen los días de vacaciones. Lo sé, soy muy pesimista, pero este mes siempre me ha parecido tan asfixiante (y no sólo por el calor que tenemos en el hemisferio norte) como una carrera a contrarreloj. Por suerte, sigo teniendo buenas lecturas en mi estantería, y hoy os hablaré de una de ellas: Crónicas de Gabriel. En Búsqueda de la Verdad.


¿Por qué decidí leer Crónicas de Gabriel. En Búsqueda de la Verdad? Lo único que me importó fue su género, pues me encanta la fantasía épica. Luego me dejé cautivar por la portada de la versión en digital, donde aparece un precioso fondo estelar que promete mucha, pero que mucha magia en el argumento. La sinopsis vino después y también me sentí satisfecha con ella. Sin embargo, debo reconocer que cuando empecé a leer la novela no era ni medio consciente de todo lo que me iba a encontrar en ella. Hay una mezcla bastante ingeniosa.

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¿Cómo es la lectura de Crónicas de Gabriel. En Búsqueda de la Verdad? A lo largo del tiempo me he dado cuenta de que existen dos tipos de novelas dentro del género de la fantasía épica: las que cuentan una historia global y las que siguen un esquema de desbloqueo de logros. Miquel ha optado por esta segunda tendencia y es quizás, la más complicada de desarrollar. El desbloqueo de logros consiste en adquirir ciertos objetos o superar algunos retos que llevan consecutivamente a otros durante el argumento. Las novelas donde la consecución de logros es el eje central pueden pecar de excesivas y Crónicas de Gabriel, para mi gusto, ha caído un poco en este error. Ahora que he terminado la novela, debo reconocer que se deja poco respiro al lector entre logro y logro. Los protagonistas están constantemente intentando alcanzar un objetivo que les lleve a otro, y así consecutivamente. Más concretamente, los personajes, una vez encontrado el Manuscrito de Ceres, han de conseguir cuatro objetos mágicos que serán la llave para poder traducir su mensaje. Este fin nos llevará a recorrer distintas puertas dimensionales y diferentes mundos plagados de seres maléficos, dioses y criaturas peculiares. Mi memoria a corto plazo no era capaz de ir asimilando la información, pues cuando lector y personajes conseguíamos una meta, el autor ya se había puesto en marcha para otra nueva aventura. "¿Es que esto nunca termina? ¡Necesito coger aire!", pensaba. Desde luego, es muy recomendable para quienes disfrutáis de altas dosis de acción y de aventuras constantes. Pero personalmente, me hubiese gustado que el hilo conductor del argumento no estuviese condicionado por el desbloqueo de logros, ya que en ocasiones lo sentía forzado.

Os advierto que tengo muchas cosas buenas que decir de este libro. Así pues, continuad leyendo.

A pesar del exceso de metas que dirigen el argumento de la novela, la atracción hacia ellas es mortal. No puedes dejar de leerla porque necesitas conocer cómo se resolverán las situaciones. Así pues: demasiadas aventuras, sí. Pero muy adictiva también. El mundo que Miquel se imagina es espectacular y se gana la etiqueta de género fantástico. Vamos a viajar a través de distintas puertas dimensionales hacia mundos que ni imaginamos y recorreremos el espacio exterior en busca de nuevos secretos y enseñanzas. Y por último, los amantes de lo fantástico se llevarán una grata sorpresa al descubrir el atrevimiento de este autor con una ingeniosa mezcla: mitología egipcia y seres fantásticos como los dragones. ¿Cómo puede estar relacionado un dragón con un dios egipcio? En Crónicas de Gabriel está la clave.

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Los elementos mágicos no se intuyen, sino que están. La magia no se lee entre líneas, sino que existe. Estaremos rodeados por objetos épicos, conjuros en latín y ambientaciones fantásticas (no como sinónimo de maravillosas, sino como característica peculiar del género de lo irreal dentro del marco real de nuestro mundo). Fantasmas, dioses, magos, gárgolas, ninfas, sirenas, arpías, serpientes... ¡Este libro es para nosotros! La genealogía de los dioses egipcios, como dije en el párrafo anterior, también está presente, y también su mundo, prácticas, creencias... Otros lugares claves como Machu Picchu aparecerán en el libro, haciéndonos sentir como en casa. Y es que nuestra casa, nuestro planeta, tiene muchos enclaves mágicos.

Por tanto, aunque al principio la consecución de logros aceleraba el argumento y entorpecía la sensación de continuidad, una vez que nuestros protagonistas se centran en conseguir los objetos mágicos, la historia se expande y se adapta más a la narrativa épica madura. 

Algo que merece la pena destacar es que, ¡Miquel no se olvida de dar de comer a sus protagonistas! Menos mal, porque hay escritores que matan de hambre a sus personajes. No comen nunca a pesar de la cantidad de aventuras que llevan a cabo. Pobrecitos. Gracias Miquel por alimentar bien a los tuyos. Y como otra forma de alimentación es la calidad narrativa que un autor ofrece a sus lectores, también le debo dar la enhorabuena por lo bien que escribe, el abanico léxico que maneja y lo acorde del uso del lenguaje para el entramado épico de la trama.  

Sin embargo, volví a encontrar algunos elementos que no me han enamorado del todo. Estos personajes me han parecido un poco  infantiles, lo que ha impedido que ciertos giros fueran verosímiles. Estos en general no me han gustado. Estamos centrados en conseguir los objetos mágicos y de repente, aparecen algunas sorpresas "telenovelescas" que ponen en riesgo la credibilidad de la trama. Esta novela tiene muchas páginas, y obviamente, pueden ocurrir muchas cosas, pero quizás Miquel debería haberse guardado ases en la manga o haber seleccionado sorpresas. Son muchas cosas a la vez: las metas, los giros, las historias paralelas de cada personaje, la comprensión de lo que ocurrió en el pasado... Repito, son muchas páginas y por tanto, podemos encontrar demasiada información. Otra cosa que no he entendido es por qué los personajes fuman tantísimo. Y por añadir otra sugerencia, los conjuros en latín podrían tener algún pie de página con su traducción.

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En general, aunque veáis muchas pegas, ha sido una novela muy interesante y estoy dispuesta a leer la siguiente parte de la trilogía. Es otra forma de hacer literatura fantástica, y de todas las novelas que he leído del género que siguen el esquema de desbloqueo de logros, la de Miquel es la mejor. Además, nos sorprenderá descubrir la influencia egipcia y disfrutaremos de todos los elementos mágicos, creando en nuestra mente unos escenarios maravillosos y elevándonos hasta el inexplorado espacio exterior con sus puertas dimensionales y secretos ancestrales. Por último, resaltar el mensaje que Crónicas de Gabriel transmite. Todos tenemos una Verdad dentro de nosotros mismos, y al leer esta novela, te sientes identificado con el objetivo de los personajes. Más allá de encontrar o no las llaves que traducirán el Manuscrito de Ceres, cada protagonista se recorrerá a sí mismo y aprenderá valores importantes como la amistad, las "sincronicidades", el amor o aquello que ya decía El Principito: "Lo esencial es invisible a los ojos". Un viaje de autoconocimiento.


¿Volvería a leer algo de Miquel Ángel Lopezosa? Claro que sí. Seguro que antes de que acabe el año estaré disfrutando de la segunda parte de la trilogía de Crónicas de Gabriel, la cual el autor ya está finiquitando. Podéis conocer los avances en su página web: aquí.

¿Qué te ha parecido esta novela? ¿Te gusta la mitología egipcia? ¿Te agrada la idea de mezclar la fantasía con ella?


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